Aquella dicha que lleno mis ojos y mi alma, ahora es la tortura mas grande que tengo
lo que un dia me dio felicidad y me lleno de vida, hoy me destruye y me mata poco a
poco. Me hizo creer que estaba conmigo, y sentí de verdad, que podría ser la persona
que cuidaría y velaría por mí...y me enamoré.
Casi sin darme cuenta, no podia no pensar en ella, queria que estuviese presente y a la
vez no...sin que yo lo supiera, fue despertando sentimientos en mí que no sabía que tenía
y que no sabía como calmar.
Hoy, ya cumplido un año desde aquel beso que marcó mi vida, no te siento presente, y
como yo un tiempo, ya no cumples tu promesa de cuidar mis sueños...hoy tengo frío.
No te puedo sacar de mi mente, eres parte de mí ahora y ansío volver a verte...aunque
lo más probable es que a ti te de igual y es lo que más me duele...que no te duela.
Me lo advirtieron, me lo dijeron, mas no hize caso a las corazonadas del resto. Ciega corrí
a sus brazos y ciega pienso que ha de volver a mí, como tantas veces yo volví a ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario