domingo, 21 de abril de 2019

Desvaríos de madrugada

Es difícil sentir que no tienes con quién hablar. A dónde voltear para apoyarte. Ya sea porque has alejado a todo mundo o porque simplemente, no tienes a alguien en tu esquina, a alguien a quien puedas acudir cuando sea y donde sea con la certeza de que te atenderá.

Los amigos cercanos que uno tiene no necesariamente te aseguran esa fidelidad, hasta ellos tiene en quién apoyarse. Y tú estás solo. ¿Qué hacer en un momento así?

Me regresan esas ganas de beber indiscriminadamente, me regresan esas ganas de fumar y fumar cigarrillo tras cigarrillo, esperando que el humo llene los huecos que hay en mi interior.

No hay nadie a las 4am que me pueda escuchar, a las 3pm tampoco.

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