domingo, 23 de junio de 2019

Felicidades por nada

Cuando me diagnosticaron TLP, le dijeron a mi mamá que de querer estudiar luego del colegio, debía seguir una carrera técnica, algo menor, con lo que no tuviese que lidear por un tiempo regular.
Porque no podría hacerlo, porque mi mente no tenía la estabilidad suficiente como para realizar un compromiso de 5 años en algo sin aburrirme o abandonarlo.

Me demoró 6 años y medio graduarme en una universidad. Un ciclo tuve que dejarlo porque me abrumé de todo, 1 año me demoré por atrasar mi tesis debido a que no podía con eso más el trabajo y las clases regulares.

Conseguí un empleo que me brindó un ingreso fijo, nunca tuve prácticas para conseguirlo.

Me mudé impulsivamente con mi novia luego de medio año de estar con ella. Tomé como oportunidad el colapso mental de mi madre y sus problemas psiquiátricos para salir de ese ambiente. Un ciego no puede guiar a otro, mamá.

Nunca he estado más de un año en un trabajo, hasta el momento, he saltado de trabajo en trabajo por lo que yo he considerado oportunidades de mejora, aunque quién sabe, quizás desde afuera solo se vea otra cosa.

Tengo ya más de 3 años viviendo con mi novia y mis mascotas roedores.
Me comprometí el año pasado y me ascendieron a Jefa en el trabajo en el que me encuentro.
Voy a cumplir 4 años de relación mañana.

En teoría, me reí en la cara del TLP, lo dominé.

Pero me siento vacía. Me siento sola, abrumada. Siento otra vez ese deseo ensordecedor de correr, encerrarme y dejar todo de lado, escuchando la misma canción en loop, fumando cigarrillos sin parar, con la mirada perdida.

Llegué a la conclusión de que no importa cuánto tiempo pase, qué tantas cosas buenas sucedan, siempre va a estar ahí ese pozo sin fondo, ese dolor crónico en el fondo de mi alma que me succione una y otra vez hasta dejarme seca.


Los problemas monetarios
Los problemas de salud
Los problemas de pareja
Los problemas familiares
Los problemas laborales

Hace mucho que no me rompía y mantenía así por más de 24 horas seguidas. Ser adulto es adicionarle presión a mi vida, ser adulto es adicionarle responsabilidad no solo de mi, sino de mi familia y mi hogar. Ser adulto es que volteen a esperar que tengas una respuesta y solución a los problemas sin importar qué.

Despierto, trabajo, voy a casa, duermo o juego algo un par de horas. Despierto, trabajo, voy a casa... ¿en qué momento falté a la clase de relaciones sociales saludables? Porque los pocos que tuve, no los supe cuidar y terminé regando amistades que pudieron ser duraderas. Siempre yo.

El daño que le hago a las personas que más amo, veo el dolor en sus ojos, en sus lágrimas, la rabia e impotencia de saber que me dañan sin querer y no poder controlarlo.

Exploto, grito, aviento, rompo, insulto, daño; físico, verbal, emocional y psicológico.


La victoria sobre el TLP me sabe más a derrota. Más a tirar la toalla. Más a dejarme ir.

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