En mi brazo izquierdo hay muchas líneas de un color más claro que el resto de la piel que las rodea. Estas pequeñas y asimétricas líneas fueron perdieron su distinción poco a poco, con el tiempo. Al menos hasta que otras, grandes y grotescas tomaron su lugar.
Si bien guardé el compás hace muchos años, una noche de Abril decidí coquetearle a un cutter amarillo. Pensando que el procedimiento sería igual, acarició rápidamente mi brazo. Nunca había sangrado tanto. Ni siquiera dolió demasiado, lo que sí dolió un poco más fue el proceso de curación. Recuerdo un corte tan abierto que supe que necesitaba puntos. Traté de hacerlo con una aguja e hilo. No sentí ni cosquillas.
Pero como con una sola mano no puedes coser nada (al menos no alguien tan inexperta como yo) lo dejé ser y ahora tengo un par de marcas bastante llamativas. Creo que nunca me dejarán olvidar.
Es curioso, porque a veces veo mi brazo inconscientemente y veo las marcas como parte de mi, como si hubiesen estado ahí desde que nací y como si cada línea, por más diminuta que sea, no tuviese su propia historia.
Es hermoso cuando olvido que las tengo, hasta que alguien me pregunta qué demonios me pasó en el brazo. Es ahí cuando me avergüenzo; es que la gente no tiene tino? no saben que esas cosas no se deben preguntar? a menos que sean amigos extremadamente cercanos, creo que no tienen derecho alguno de indagar sobre algo TAN delicado como mis cortes (porque sí, los cortes de cualquier persona son asuntos extremadamente personales). No me gusta ser recordada de ese tiempo, de esos momentos horribles de vacío, que nunca se van por completo, con los que debo lidear más de una vez cada cierto tiempo. El que ya no me agreda físicamente no significa que esté bien y haya superado todos mis problemas.
No es agradable recordar que tienes un trastorno de personalidad y que eso no va a curarse por más pastillas que tomes, por más terapia que hagas; sólo se controlará y podré vivir de manera pseudo normal.
Si ven a alguien con cortes en alguna parte de su cuerpo y que es bastante obvio que fueron obra de esa misma persona, muérdanse la lengua; a nadie le gusta sentirse observado y tratado distinto por ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario