martes, 31 de agosto de 2010

MKSG.

Arrastrando los pies, pegados están al suelo que ahora es como brea
Brazos a los costados, sostenidos solo por los ligamentos, cartílagos y músculos
La cabeza hacia arriba, esperando una señal de algún mínimo cambio
La boca entre abierta, la ruta de escape del alma
Y unos ojos que dan pavor. Unos ojos que parecen pantanos fangosos,
donde nunca entra la luz, donde no hay nada.

Así me encontré, vagando por ahí, vacía. Sin sentido. Con frío y rodeada de miradas indiferentes, que no saben que existo, que no saben que estoy ahí. Me empujan, me golpean, me hacen caer.
Y levantarse después de eso es realmente agotador.

La mismísima agonía echa persona. Eso era yo. Ni más ni menos.
Lo di todo de mí. Ingenua. Pensando que no se aprovecharían de mí, sin saber siquiera como alguien puede hacer algo así. No, yo pensaba que ella era buena, que era diferente. Pero eso piensan todos los que alguna vez fueron desilusionados.

Se aprovechó de mí. Me quitó absolutamente todo. Y ya no sé qué hacer para recuperarlo. No la quiero, pero a la vez sí. Puedo decir que incluso la detesto, pero no sé si podría verla a la cara, no, eso no puedo hacer, no podría articular una sola palabra bien, me rompería en llanto, moriría por besarla, por sentir su aroma cerca de mí de nuevo. Sentirla abrazándome con fuerza, haciendome jadear, es demasiado intenso... yo enserio no quiero quererla más, pero se escapa de mis manos. No hay nada que pueda hacer.
No sé de qué era y soy capaz de hacer por ella, enserio no lo sé, lo único que sí sé es que la extraño, la necesito aquí conmigo, que me de calor...me siento sola y asustada, sin rumbo y sin sentido.

Puedo reír todo lo que quiera en el día. Puedo tener una sonrisa de oreja a oreja, puedo tomar y tomar y pasarla genial...pero cuando cae la noche, tu recuerdo siempre esta ahí, esperándome para abrazarme en silencio, para ahogarme en mi almohada, para hacerme retorcer de dolor, un dolor tan intenso que hace que me haga un ovillo, con frío y llorando. Así me tienes. Hay días que estoy mejor, otros peor, pero por regla general, tu has de estar en mis noches SIEMPRE. A veces en los dias, a veces en las fiestas, donde sea, pero la regla irrompible es y siempre ha sido:

PENSAR EN ELLA TODOS LOS DÍAS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario