sábado, 27 de agosto de 2011

28 de Agosto.

No me interesa en lo más mínimo quien pueda leer esto o no. Necesito escribirlo.


Es la 1:16am del 28 de Agosto; el día en el que el amor de mi vida cumple un año con su pareja.
Un día digno de celebrar, un día muy especial pues dos personas han encontrado lo que les faltaba; su complemento, su ficha exacta hecha a la medida.

Desearía poder gritarle al viento que te perdí, que te amo y perdí tanto tiempo por ser pequeña... pero no puedo decir que no lo intenté.
Hice todo lo que estuvo a mi alcance para recuperarla, moví mar, cielo y tierra para poder comunicarme con ella, yo lo intenté.
Y hoy, después de que mi padre se ha ido de casa con una maleta, mi familia tambalea y he escapado a la casa de mi prima, compartiendo su cama; siento lo raro que es dormir con alguien. Siempre pensé que la única mujer que dormiría en mi cama serías tú.
Y en este torbellino de problemas te encuentras tú.

Lo complicado y lo hermoso que pasó entre nosotras jamás lo olvidaré, pero sí hay algo de lo que me arrepiento.


No haberme entregado a tí y que fueras la primera mujer con la que hiciera el amor.




Yo sigo mi camino, triste y con el corazón destrozado pero sigo con mi falsa sonrisa; me pierdo entre las lecturas de la Universidad y las exposiciones para las que me tengo que preparar. Pero debes tener en cuenta que siempre estás conmigo en algún momento del día y más que nada en las noches. Sé que si de verdad te amo debo ser feliz porque tú lo eres y eso intento siempre, el poder superarte.
Camino, esperando que Dios se apiade de mí y me haga superarte y si es posible, olvidar que existes. Que ponga en mi camino a la mujer que me completará y me haga feliz.
Se lo pido todas las noches. Algún día me escuchará.


Te amo.
Felicidades por tu primer año con tu pareja.

jueves, 18 de agosto de 2011

Viajero

Es tiempo ya de seguir mi solitario rumbo, aquel lleno de cigarrillos y pensamientos, meditando mientras veo como el mundo sigue; la vida pasa, pero yo tengo mi propio reloj. No necesita manecillas ni baterías, sólo se guía de mis emociones y lo poco que ven estos ojos; estos ojos de viajero, de mochilero de mundo en mundo, con la esperanza de encontrar lo que quedó de mí botado por descuido, alguna manera de completar el complejo rompecabezas que puedo ser, que va cambiando mientras voy creciendo y voy entendiendo, que hoy, que ahora, sólo quiero sonreír con ojos somnolientos y seguir mi búsqueda , mi verdad, lo que soy.

You

¿Cómo se hace para sacar a alguien de tu mente?

Me repetía esa pregunta mientras besaba tus labios una y otra vez en mi mente, aunque me atragantaba de comida y llenaba de bebida el vacio y el mareo no se iban… solo se hacía más intenso y difícil de ignorar. Miraba la carta del restaurante mientras me preguntaba cuanto me costaría traerte aquí; calculando un presupuesto no ajustado y planificando una velada mágica y maravillosa.

Es como si estuvieses sutilmente en absolutamente todo lo que hago, en la música que escucho, en las frases que leo y en todo lo que mis ojos me permitan ver. Quiero prender velas en toda mi casa, poner un poco de música clásica y dejarme llevar por las sinfonías de un piano siendo sutilmente tocado. Deseo que te dejes llevar conmigo y bailar sin coreografía; dejar que nuestros cuerpos juntos marquen un único y armonioso compas, un baile solo para nosotras…uno que no se pueda aprender ni copiar, solo nuestro. Transportarnos mágicamente a mi habitación, con la luna llena en mi ventana, haciéndonos una; tejiendo nuestra piel, encajando juntas como piezas exactas de un solo ser, hechas a la medida una de la otra…eso es lo que somos.

Al tocar el cielo juntas, solo me queda susurrarte cuanto te amo y todo lo que significas para mi, mientras nos acurrucamos dulcemente haciendo de nuestros cuerpos un tibio manto que nos arrulla mientras te tarareo en el oído alguna melodía agradable y acaricio tu cabello, sintiendo su dulce aroma… tu dulce aroma. Por último, sello esta velada con un profundo beso.

Y ya ves, en solo una cena italiana con mi familia ya te lleve a comer, baile contigo y te hice el amor… ¿te imaginas cuantas veces te he intentado matar?

Te amo.

Vals

Nuestros pasos siempre coordinados, nos movemos con una gracia y una sutileza que es casi imposible encontrar en una pareja de baile que danza por primera vez. Casi como si fuéramos una sola persona, tú te mueves, yo te sigo; yo me muevo y tú me sigues, así de simple, pues es algo con lo que nacimos, nacimos la una para la otra, para encajar perfecta y armoniosamente cuando estamos juntas pues somos una sola alma.

Al rozar nuestros cuerpos al bailar, es como si el mundo no existiera y estuviéramos solas en aquel hermoso y gigantesco salón, con las suaves notas musicales tan ligeras y tan intensas a la vez y siento que floto, siento que levitamos… cada nota es un te amo, cada paso es un te deseo, cada giro es un te necesito. Tus ojos clavados en los míos, tu mano en mi cintura y nuestras manos entrelazadas con el capricho de no despegarse la una de la otra. Eres mi vida.

Smoke

En la oscuridad y el silencio de la noche, prendo un cigarrillo que lentamente se va consumiendo. Aspirando el humo y soltándolo me pongo a meditar en mi cama, salen a la luz todos mis demonios y me susurran al oído hasta que me quedo dormida envuelta en mis problemas. Sostengo el cigarrillo con la mano izquierda mientras veo el humo que forma figuras abstractas, sin sentido. El sabor que deja el cigarro en mi boca es uno de los placeres mundanos que tengo, un vicio del que no quiero escapar, que me consume, que me fascina.

Pieces

Mi voz no será la más hermosa, pero te dedico cada canción que canto, cada nota que profieren mis cuerdas vocales y cada palabra que salen de mis labios.

Todo lo mío te lo llevaste; mi corazón, mi alma, mis miradas, mis caricias, mis besos, mis sonrisas, mis palabras…todo menos mi cuerpo. Lo dejaste vacio e inservible y nada mas tengo para ofrecerte. Mi amor espiritual, emocional y psicológico te lo llevaste contigo cuando partiste, pero la máxima demostración de amor la dejaste, no importo demasiado para ti, es como quitarle el ingrediente principal a un postre; el azúcar. ¿Cómo demostrarte físicamente cuánto te amo, si me has dejado una carcasa vacía, sin sentimientos ni nada que ofrecerte?

Fragmentaste todo mi ser y aun así con cada retazo que me dejaste para poder sobrevivir, te amo.

Olvido

Y hay cosas que no podré olvidar así de sencillo…y tampoco las quiero olvidar.

Como aquel primer beso que me diste a los 14 o cuando dormimos en la misma cama.

Aquella vez que vimos una puesta de sol juntas, la primera vez que te sostuve de la cintura, cuando sostuviste mi mano por la calle, la primera vez que me dijiste ‘amor’, ‘te amo’ o nos pusimos nombres tontos llenos de cariño.

La vez que después de tanto, te bese durante 10 min. Mas o menos (y es que tus labios son mi adicción…enserio) y nos metimos en problemas por estarnos ‘besuqueando’ afuera de mi casa.

Cuando te lleve el almuerzo a tu trabajo, cuando me invitaste al cine y te di canchita en la boca. Cuando me callaste e hiciste que olvidara todo con un solo beso, cuando me sentí completa y genuinamente feliz.

Cuando me amaste y yo te ame.

Debate

Un debate interno se ha apoderado de mí. Una discusión constante entre lo que debo y lo que quiero hacer. Mi moral junto con mi sentido común se tomaron unas vacaciones, anticipando lo que pasaría. Y es que en asuntos emocionales ellos no se meten. Desde lejos escucho sus gritos de sensatez, los únicos dentro de mí por ahora, mas no puedo obedecerlos, su belleza es una gasa sobre mis ojos, su voz es música para mí y ni que decir de su sonrisa.

Así es, ella me tiene ciega, me derrite, me ilusiona, me encanta… y lo peor, es que no lo cambiaría por nada.

Las relaciones terminan, el dolor regresa. Miedo. Miedo intenso a que me hieran de nuevo. A que me quiten de nuevo aquel brillo de los ojos, esa felicidad. Miedo a hartar a la otra persona por todo el amor que tengo dentro y que doy tan inmensamente. Miedo a seguir siendo rechazada y golpeada por mas y mas derrotas de personas que jamás se fijaran en mi.

Veo a mí alrededor, envidio y deseo esas tontas peleas de enamorados que en realidad no son tan tontas. Envidio y deseo esa felicidad que un día tuve.

Era acaso, mucho pedir por un poco de amor después de haber sufrido por casi 3 años? Lo siento, soy un poco impaciente.

Broken

Cómo quieres a alguien que no ves?
en que momento las letras y números se transformaron en sentimientos?
cómo explicar que millones de pixeles producen que mi corazón se acelere?
esos mismos que ahora me hacen llorar.
Letras en un ordenador que me hacen reír y soñar
hoy no producen más que malestar y dolor.

Alguna vez has escuchado como se parte el hielo cuando lo mezclas con agua?
que hay de un lago cubierto de hielo, el cual pisas y escuchas ese crujir y ves las grietas enormes que son formadas, seguidas de miles de pedacitos de hielo que salen volando?
Algo dentro de mí crujió así. Mi corazón fue roto.

Ermitaña

Prisionera de recuerdos que se deslizan sigilosamente a mi alrededor, amarrándome contra el frío mármol, ese gélido piso de mi corazón. Aquel lugar donde paso gran parte de mis días y absolutamente todas mis noches, mirando la luna y cuidando de mi invernadero, repleto de flores que en la oscuridad toco, guiándome por sus formas y olores; un inmenso jardín que nadie jamás ha logrado ver.
Pocos rayos de luz entran aquí y siempre logran alarmarme, hacen que me duelan los ojos, pues no estoy acostumbrada a aquel brillo del sol que se filtran por pequeñas grietas que algunas personas logran hacer al acercarse peligrosamente a lo más profundo de mi ser.

Far

Tan lejos de ti
me encuentro ahora,
mis intentos
de sacarte de ahí
no sirven de nada

Te has ido.
tus ojos están sumergidos,
sumergidos en un gran abismo
donde la luz no llega,
donde sólo hay frío

Ahí quiero llegar,
a rescatarte de aquella tormenta
a llevar la luz de la esperanza,
a llevarte la cálida primavera,
a encender el brillo de tus ojos…
esos ojos que me dan felicidad
que me arrancan una sonrisa
y me apresuran a besarte,
a sostenerte fuerte
protegerte, cuidarte, amarte…
regresa amor mío.

Lecciones

Sonrío mientras lloro al recordar la felicidad que le dio sentido a mi vida hace mucho, al recordar todo lo que me enseñaste… al darme cuenta que te llevaste la chispa de mis ojos, los opacaste profundamente, me dejaste vacía.
No he podido ser feliz, la tristeza y el dolor opacan la dosis de serotonina y morfina que recibo a diario, la cual esta cuidadosamente contabilizada.

Sólo contigo he podido sonreír genuinamente, no he tenido límites al amarte y me entregué a ti tal y como soy. Es muy cruel que me hagas tan feliz y luego me quites eso, ¿por qué haces eso? Siempre hiciste lo mismo. Yo siempre como la tonta que soy volví corriendo a ti. Hoy por enésima vez me repito que no debo hacerlo más.

Yo aprendí lo que era querer y lo que era el dolor a una muy temprana edad contigo. Todo fue intenso y de golpe, de igual manera se fue.
Aprendí que era ser feliz, a desear a alguien, aprendí a besar, a soñar, aprendí a mentir también. A ser paciente, a estar confundida seguido, a dejarme llevar de la mano por la calle, a decir ‘te amo’ sinceramente.

Love & desire

Había algo distinto. Algo raro… nunca antes lo había hecho, pero sabía que no solo estábamos teniendo sexo…me estaba haciendo el amor.

Lo sabía muy dentro de mí, por la forma en que me besaba, como me acariciaba y clavaba su mirada cálida en mis ojos…sentía que podía ver a través de mi, como si fuera transparente... un calor distinto se apoderaba de mi interior, una cálida sensación me arropaba de pies a cabeza.

Me abrazaba con fuerza, pero a la vez con sutileza, procurando no hacerme daño alguno. Dejé de temblar cuando lo hizo, me dejé llevar por completo. Había mucho deseo y mucha pasión por su parte, a pesar de ello fui yo la que le clavo las uñas en la espalda.

El clímax llegó, y besó con fuerza mis labios y luego mi frente. Nunca nadie había tenido tanto cuidado conmigo en mi vida, nadie me había acariciado con tanto cuidado, como si fuera de cristal…como lo frágil que era aunque nadie se diera cuenta. Sus ojos simplemente me hipnotizaban y casi sin darme cuenta… me enamoré.

Mi delirio tiene nombre & apellido

No, no hay manera de comparar lo que siento por ti. Apenas hay forma de describirlo; simplemente caí bajo el hechizo de tus ojos somnolientos, quedé hipnotizada por el sonido de tu voz, el brillo de tu sonrisa, el adictivo y delirante aroma de tu cabello que me lleva al más exquisito éxtasis, el que me hace sonreír de placer.
Tu cuerpo, tu cintura, tus manos, la forma perfecta en la que te quedan esos pitillos y tus converse, tu forma de arreglarte el flequillo; eres tú por completo en la que me pierdo, en la que encuentro el delirio más delicioso y agonizante, eres mi anhelo y mientras más te pienso, más te voy deseando.
Deseo besar tus labios como alguna vez la vida me lo permitió, cuando Dios y tú se apiadaron de mí y me dejaron probar ese pedacito de cielo aquí en la tierra. Tus labios en los míos son la sensación más sublime, besándote despacio una y otra vez.
Sí, me aproveché de la situación y no, no me arrepiento de nada. Lo haría una y un millón de veces más.
Tienes algo, tienes todo lo que busco, todo lo que sueño, eres la realización de toda utopía que pude imaginar y que pensé jamás encontrar. No hay manera de expresar lo que siento al oír tu voz, al ver tus ojos; tus ojos me hacen perder la razón, tu aroma hace que cada célula de mi cuerpo cobre vida propia y quiera adueñarse de ti. Mis instintos toman control absoluto sobre mis pensamientos y lo único en lo que puedo pensar es en cómo puedo ser parte de ti. Me encantas, me haces vivir en una realidad paralela y por completo ajena a este mundo. Todo esto pasa por mi mente en la fracción de segundo en la que tus ojos se encuentran con los míos y tu boca entreabierta me seduce deliberadamente, burlándose al sonreír y cantando una dulce y exquisita melodía mientras hablas.

Eres la perdición más dulce del universo, el pecado más delicioso, lo prohibido más tentativo. Mientras más me alejo, mas me pierdo en ti, en tu desbordante belleza. Eres parte de mí.

Por amor al arte

Presionaste suavemente tu dedo índice contra mis labios.
-sh...-
Me sonrojé automáticamente. Esos líquidos ojos café tenían un brillo especial, una llama en ellos que hacían que me sintiera muy pequeña. Mi corazón estaba en una carrera acelerada, casi podía sentirlo en mis oídos.
Todo se detuvo y el mundo entero desapareció. En cámara lenta, escuché el ensordecedor sonido de mi corazón y el leve jadeo escapándose de mis labios... apartaste tu dedo de mis labios y mi mano voló a mi boca, pero tú eras más rápida. Detuviste mi mano a medio camino, aprisionaste mi cintura y acercaste tu cuerpo al mío.
Estaba arrinconada, entre la pared y los escasos centímetros entre ambas. Sentía tu tibia respiración contra mi rostro, soltaste mi mano y la colocaste sobre mi cara, acariciándola suavemente como una persona acaricia a un bebé, a una rosa, a un niño.
Cerré lentamente los ojos y contuve la respiración. Tus labios eran suaves y tibios, llenaban el espacio exacto que había entre los míos, dos piezas exactas de un rompecabezas.
Dejaste libre mi labio superior y atacaste el inferior con más fuerza y fiereza.

Una nueva sensación se apoderó de mí, un hormigueo recorría todo mi cuerpo junto con un calor extraño para mí. Sostuve tu cabello, pasé mis dedos entre sus armoniosas ondas y acerqué más tu cuerpo al mío. El calor y el hormigueo se duplicaron. Me tomó medio segundo entender lo que estaba pasando.


Te deseaba.


Te deseaba con fuerzas sobrehumanas, con ansias inmensas.
Quería hacerme una contigo.


Mi respiración se convirtió en un fuerte jadeo y tu gruñiste y mordisqueaste mis labios. Mis manos recorrían toda tu espalda y tus manos presionaban con fuerza mi rostro y mi cintura.
Abriste los ojos, unos ojos lujuriosos, unos ojos hambrientos...hambrientos de mí.
Me tumbaste en tu cama y te recostaste encima de mí. Te sostuve cerca, aprisionándote con mis piernas. No te me ibas a escapar.
No sé en qué momento quedamos desnudas, era como si nunca hubiésemos estado usando ropa. Besaste mi cuello, mis hombros...bajando poco a poco, deteniéndote de tiempo en tiempo para observar mi rostro.
Un quejido se formaba en mi garganta, luchando por salir mientras que mis dientes mordían con fuerza mis labios.
-Te amo- susurraste a mi oído. Me estremecí a tal punto al oír esto que apenas pude articular un ' yo también'; el placer era embriagante. Cada centímetro de mi piel cobró vida propia y no dejaste un sólo lugar sin besarlo. Podía sentir como tu piel se tejía y se mezclaba con la mía, formando un sólo ser.
Mis manos se aferraban a tu espalda, como garras clavadas en su presa, si te hice daño, no te quejaste.
Te sentí dentro de mí, me viste fijamente a los ojos mientras escapaban aquellos gemidos de mi garganta y de la tuya a su voluntad. Escucharte balbucear mi nombre era lo mejor y más excitante sensación que jamás había sentido.

Nos abrazamos con fuerza al tocar el cielo, sin que antes hayamos pegado un grito que cualquier vecino de 3 pisos más arriba fácilmente pudo haber oído.

Exhausta, caíste sobre mi pecho. Sequé las pequeñas gotas de sudor que adornaban tu frente mientras acompasábamos nuestras respiraciones y nuestros corazones regresaban a sus latidos regulares. Besé con ternura tus labios y me sonreíste desde el fondo de tu alma, sabía que aquel brillo en tus ojos también estaba presente en mi mirada.

Éramos una sola persona ahora, por fin te había encontrado; ya no había un vacío en mi ser. La pieza perfecta de mi vida. Y no tenía planes de dejarte ir.

Soulmate

Piezas echas exactamente a la media una de otra, piezas sin iguales que forman una sola hermosa obra de arte que no vale nada sin la otra.

Separa el fuego del agua y desequilibraras todo el mundo, separa a los opuestos y el universo se verá sumido en un caos increíblemente horrible e incontrolable.

Esto pasa porque las cosas que son hechas a la medida de otra, no deben ser separadas pues traerán solo desdicha entre ambas y entre lo que las rodea, además, la atracción entre estas es más fuerte que la de dos imanes gigantescos que alguien trata de separar.

Es así como descubrí que me complementabas, que eras tan parte de mí como yo era parte de ti, que por más que no nos soportáramos, no podíamos separarnos. Eres la pieza que falta en mi rompecabezas…y yo soy la que falta en el tuyo.

Me siento por completo vacía sin ti y solo quiero saber si sientes lo mismo…si es así, ¿por qué no has llamado? ¿Me has olvidado ya?... ¿es posible que seas MI alma gemela pero yo no la tuya?

Soulmate

Piezas echas exactamente a la media una de otra, piezas sin iguales que forman una sola hermosa obra de arte que no vale nada sin la otra.

Separa el fuego del agua y desequilibraras todo el mundo, separa a los opuestos y el universo se verá sumido en un caos increíblemente horrible e incontrolable.

Esto pasa porque las cosas que son hechas a la medida de otra, no deben ser separadas pues traerán solo desdicha entre ambas y entre lo que las rodea, además, la atracción entre estas es más fuerte que la de dos imanes gigantescos que alguien trata de separar.

Es así como descubrí que me complementabas, que eras tan parte de mí como yo era parte de ti, que por más que no nos soportáramos, no podíamos separarnos. Eres la pieza que falta en mi rompecabezas…y yo soy la que falta en el tuyo.

Me siento por completo vacía sin ti y solo quiero saber si sientes lo mismo…si es así, ¿por qué no has llamado? ¿Me has olvidado ya?... ¿es posible que seas MI alma gemela pero yo no la tuya?

Té para tres

Tres personas han marcado mi vida de manera permanente, incluso las llevo en la piel; recuerdos físicos y por completo palpables. Tres me hicieron perder la razón, tres pusieron a prueba mi cordura, tres fueron mis más grandes fracasos. Me sujetan firmemente a la cama, me acarician y me susurran al oído lo frustrada que me siento, el intenso deseo de tenerlas. Yo sólo puedo respirar y mirar al techo, si trato de tocarlas se desvanecerán riendo, esperando el momento indicado para atacarme de nuevo, entre ellas se turnan al azar quién me torturará esta noche. Lágrimas de puro rencor recorren mis mejillas, lágrimas de impotencia, de dolor.

Tres veces fui gravemente herida y tres veces pude probar el amargo sabor del dolor. No se lo deseo a nadie. Tres fueron mis delirios, tres fueron ajenas a mí siempre.

Tres son los pilares de mármol inalcanzables en los cuales reposa la edificación de mi locura.

Pureza

Cierro los ojos.

Te beso con fuerza, paseo mis manos tratando de encontrar la diferencia entre tu ropa y tu piel, intentando despojarte de todo aquello que esté en el camino de mis manos y que interfiera con la conexión entre mi piel y la tuya.

Silencio, respiraciones entrecortadas seguidas por el sonido de nuestros labios despegándose y uniéndose una y otra vez sin cesar, como si fuera un vicio.

Tambaleamos por mi cuarto, sosteniendo nuestros cuerpos la una contra la otra; despeinándonos mientras nos acariciábamos por completo, queriendo adueñarnos, hacernos una sola. El anhelo, la necesidad de unir nuestros cuerpos, ese ritual de amor por el que agonizaba nuestra alma era parte de lo que mantenía viva la llama de nuestra relación.

En la oscuridad caemos suavemente en mi cama mientras mis manos se van adaptando a tu silueta, recorriéndola de a pocos, acariciándola y presionándola contra la mía.

Muerdes mis labios, araño tu espalda, gruñes y yo gimo.

Nuestros cuerpos se mueven con naturalidad, se conocen mejor de lo que nosotras pensamos; éramos la una para la otra y era realidad, no era un cuento ni una película, mucho menos una novela. Hacíamos el amor de una manera sublime, dulce sin llegar a ser empalagosa; equilibrada, intensa pero con delicadeza.

Hay un momento que separas tu rostro de mí; me miras directamente a los ojos en las tinieblas, pero yo veo la luz que hay en ellos. Me veo reflejada en ti, veo la pureza de nuestras miradas, cautivadoras, absorbentes por completo. Pasas un dedo por mis labios sin bajar la mirada y yo lo beso. Recuesto mi rostro en tu pecho, me acomodo en ti y acaricias mi cabello tiernamente. Sonrío y acaricio tu rostro.


Cierro los ojos.

Noches Contigo

El roce de tus labios con los míos, el dulce sonido que producen al separarse por un instante; amo la

forma en la que me besas en el silencio de la noche, abrigadas entre sábanas me abrazas para nosentir frío. Me inundo en el aroma de del perfume de tu cuello y acompaso mi respiración a los serenoslatidos de tu corazón. Pasas tus dedos por mi cabello, juegas con el y a la vez lo vas peinando, besas tiernamente mi cabeza y yo sonrío. Automáticamente un suspiro se escapa de entre mis labios mientras me acurrucas más cerca de tí, jugando y entrelazando nuestros pies. Tus manos se pasean de mi cabello a mi cintura, aferrándome fuertemente a tí, como si quisiera escapar de este momento glorioso en el que nos encontramos. Una de mis manos acarician tu mejilla, mis dedos se pasean suavemente por el contorno de tus labios y acarician tu cabello. Mi otra mano descansa plácidamente en tu pecho, haciendo dibujos con los dedos por tu cuello y contorneando tus hombros.

Alzo mi rostro y bajas la mirada; en la oscuridad puedo ver el brillo de nuestros ojos mientras nos hablamos sin pronunciar palabra alguna. Una pequeña sonrisa se va formando en la comisura de mis labios y lentamente te acercas a besarme. Presionas con delicadeza tu cuerpo contra el mío y nos sostenemos con fuerza. El único sonido audible es el de nuestras respiraciones acompasadas junto con el sonido que emiten nuestros labios.Ambas suspiramos, vuelvo a caer en tu pecho y me sumergo en un dulce y profundo sueño mientras te susurro:

Te amo.

Mute

Mirándonos fijamente a los ojos acaricio tu rostro con suavidad. Paso mis dedos con cuidado por tus mejillas, por tu quijada hasta tu mentón. Voy explorando las distintas formas y texturas de tu cara, pasando por tus cejas, el yacimiento de tu cabello y bajando por tu nariz.
Sonríes al provocarte un pequeño cosquilleo y sólo atino a sonreír de regreso. Bajo con mi mano hasta tus labios y recorro con un dedo sus superficies cálidas y húmedas.
Acaricias mi cabello y dejas reposar tu mano en mi mejilla sin dejar de verme a los ojos. Te miro con la misma intensidad y tranquilidad del cual está cargado el ambiente, una perfecta armonía que emana de nuestras almas.
Aquí, puedo conversar con tu verdadera esencia sin que nada más me distraiga y contamine la paz en la que nos sumergimos. Aquí no necesito articular alguna palabra para manifestarte algo, nuestros ojos tienen una manera propia de comunicarse, al igual que nuestros gestos corporales. Las palabras son torpes e imprecisas, no pueden traducir con exactitud lo que las emociones dicen.

Y yo sólo necesito mirarte.