jueves, 18 de agosto de 2011

Mi delirio tiene nombre & apellido

No, no hay manera de comparar lo que siento por ti. Apenas hay forma de describirlo; simplemente caí bajo el hechizo de tus ojos somnolientos, quedé hipnotizada por el sonido de tu voz, el brillo de tu sonrisa, el adictivo y delirante aroma de tu cabello que me lleva al más exquisito éxtasis, el que me hace sonreír de placer.
Tu cuerpo, tu cintura, tus manos, la forma perfecta en la que te quedan esos pitillos y tus converse, tu forma de arreglarte el flequillo; eres tú por completo en la que me pierdo, en la que encuentro el delirio más delicioso y agonizante, eres mi anhelo y mientras más te pienso, más te voy deseando.
Deseo besar tus labios como alguna vez la vida me lo permitió, cuando Dios y tú se apiadaron de mí y me dejaron probar ese pedacito de cielo aquí en la tierra. Tus labios en los míos son la sensación más sublime, besándote despacio una y otra vez.
Sí, me aproveché de la situación y no, no me arrepiento de nada. Lo haría una y un millón de veces más.
Tienes algo, tienes todo lo que busco, todo lo que sueño, eres la realización de toda utopía que pude imaginar y que pensé jamás encontrar. No hay manera de expresar lo que siento al oír tu voz, al ver tus ojos; tus ojos me hacen perder la razón, tu aroma hace que cada célula de mi cuerpo cobre vida propia y quiera adueñarse de ti. Mis instintos toman control absoluto sobre mis pensamientos y lo único en lo que puedo pensar es en cómo puedo ser parte de ti. Me encantas, me haces vivir en una realidad paralela y por completo ajena a este mundo. Todo esto pasa por mi mente en la fracción de segundo en la que tus ojos se encuentran con los míos y tu boca entreabierta me seduce deliberadamente, burlándose al sonreír y cantando una dulce y exquisita melodía mientras hablas.

Eres la perdición más dulce del universo, el pecado más delicioso, lo prohibido más tentativo. Mientras más me alejo, mas me pierdo en ti, en tu desbordante belleza. Eres parte de mí.

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